Para Chandra

Ella me dice que no encuentra las palabras
las tiene en la mente pero no sabe decirlas
yo le digo que a los poetas nos pasa así a veces
mejor dicho, con frecuencia
más de la que uno quisiera, en verdad
uno que cree que las conoce
que ciertamente mantiene tratos con ellas
a uno se le escapan, se le esconden, se pierden
uno que las toca, las paladea, piensa en ellas fervorosamente
resulta que uno no las encuentra cuando más las necesita
¿Adónde se habrán ido las putas palabras?
Dímelo
pero no con palabras
sino con algo que sepa hablar mejor
con los colores, la línea curva y la línea recta
y todas las demás
con el trazo indeleble y furioso sobre la tela
dilo mejor así
porque las palabras traicionan, enredan y complican todo
y a veces simplemente no alcanzan.

Ciudad

Tanta calle ha pasado bajo mis pies

ya mis ojos le han dado duro a la ciudad

he sorbido su aliento de prostituta ebria

su olor a plástico y metal

sus rincones siempre me han cobijado

protegiendo mi fiel locura

mis ansias perdidas

alimentando mi alma endeble

castigando mi sorda rabia

mi ciudad todas las noches se tiende sobre su valle

en espera de sus devotos y sus odas

jamás faltamos a la cita

nunca cesa nuestra adoración

ella es tierna, caprichosa y violenta

como toda amante.

Diez pisos

  1. 10 pisos entre nosotros y ya
  2. Racine dice cosas extrañas en esa famosa tragedia
  3. Me alegra tu voz ronca
  4. Sueno un blues despiadado a todo vapor
  5. Me exaspero. Te sueño. Gimo.
  6. Ya sé que tú sabes que yo sé
  7. Ardiente ave, alta adoración. Fuego perpetuo.
  8. “Pasa por mi casa cuando quieras, tengo cerveza.”
  9. Delirio del insomne, silencio pétreo
  10. De nuevo perdido en estas escaleras solitarias

Pancho en el Gibus

“No hay salida”

dictaminó el venerable Pancho Massiani

hundiendo su frente en la barra del Gibus

“no lo intentes, chamo”

“don’t try”

nuestro Bukowski

no vale la pena, guárdate eso adentro

inefable

mejor dibujar o cantar

o besar en el aire

a la belleza esquiva

escribir no sirve

no es la solución.

 

Cotidiano

A las 5:30 llego a la casa
me sacudo el tráfago cotidiano
abro las ventanas, riego las plantas
admiro los colores del cielo
me despojo de calle
bebo café o cerveza
o un gran vaso de agua
hablo por teléfono o leo un poco
dormito mientras la oscuridad avanza
y la música suena
rezo a mi manera
how I wish you were here
con tu loco diamante resplandeciendo
sobre mi blanda rutina
mi pequeña victoria
mi bocanada
mi tregua

Caraotas con chocolate

Ayer devoré vorazmente

un delicioso chocolate llegado de Chile

mientras cocinaba mis humildes porotos con ajo y ají

y bebía café y fumaba tabacos baratos

luego convidé el chocolate derretido a las negritas

agregué papelón, comino, cúrcuma

mordí el ají picante hasta llorar y toser

recordé mis sueños recientes

leí dos viejos poemas

lo intenté, lo juro

subí el volumen de la música

inopinada

hasta que a medianoche las caraotas

me pidieron piadosamente que les apagara la llama

y dormí con su sabor en toda la casa

esta mañana rescaté el aguacate, el queso blanco rallado

la consuetudinaria arepa

y fui feliz

y enfrenté la mañana dignamente