Embocamiento

 Se conoce como embocamiento aquella acción que consiste en “Meter por la boca algo”. Sin embargo, en Venezuela es un término conocido para decir que alguien sufrió un paro respiratorio. Por ejemplo: “Cheo murió hace dos años de embocamiento”.

Dicha dualidad lingüística donde la imagen que se transmite a través de la palabra se contrapone al significado de la misma, habla de una sociedad que, desde siempre, ha buscado en la no-realidad un refugio, una sociedad que creyó en lo que escuchaba sin preguntar y se construyó así misma instintivamente.

¿Qué sería de Maracaibo sin el aire acondicionado?

El proceso de desarrollo Marabino fracasó cuando dejó de asumirse la naturaleza selvática de la ciudad. Con el boom petrolero Maracaibo fue un lugar de embocamiento (todo el mundo quería introducirse e introducir objetos) y, con esto, llegó el aire acondicionado a la ciudad.

El uso del aire acondicionado se convirtió en una necesidad. La tecnología nos cerró. La imagen del hombre sin aire (embocado) representa a la Maracaibo del aire acondicionado, la Maracaibo que sustituyó su condición natural por una adquirida y que, sin saberlo, se cerró ante su propia circunstancia.

El entorno como factor modificador de circunstancias.

En la actualidad, en Maracaibo se dejó de respirar un aire que no fuese el condicionado. Padecemos de embocamientos constantes porque necesitamos de un aire con condición.

Maracaibo, con el paso de los días, se convierte en una ciudad cada vez más árida. Las casas de techos altos y grandes ventanas son tan solo un recuerdo de un intento de civilización real.

Respondimos a una arquitectura extranjera, a una sociedad extranjera. No existe vegetación y por lo tanto no existe aire (sin condición) para respirar.

Los últimos años el occidente del país se ha visto afectado gravemente por una crisis eléctrica de la cual no se termina de saber su razón, dicha crisis ha traído como consecuencia un “racionamiento eléctrico” el cual dejó al interior del país paralizado por turnos horarios de 2 y 4 horas.

Ante tal crisis el uso del aire acondicionado se convirtió en un eje constante de preocupación y de pensamiento. Sin aire la mayoría de la ciudad no funcionaba, no había luz pero eso no preocupaba, preocupaba mucho más el aire.

La planta como elemento creador de oxígeno es un recurso casi inexistente en la ciudad. Para finales del 2015 Maracaibo requería más de tres millones de árboles para poder compensar todas las alteraciones climatológicas. Entre ellas, las altas temperaturas.

El aire acondicionado se muestra como elemento condicionador. Es una retórica que convierte el agua del aire en el oxígeno de la planta. El aire falso que consumimos genera el agua que termina desembocando en una planta.